Concurso Plaza América Valencia

Al decidir participar en este Concurso de Ideas fuimos conscientes de que se trataba de un proyecto singular que teníamos que abordar como un “ejercicio de composición” de una determinada imagen urbana. Para empezar, se nos facilitaban todos los datos de partida del edificio –solar, volumetría, distribución de las viviendas, edificabilidad, etc.– como parámetros fijos. No se nos permitía, por tanto, ir más allá de la mera definición epidérmica de sus cerramientos, es decir, se nos estaba invitando a una reflexión dibujada sobre aquellos aspectos que deberían de incidir exclusivamente en la imagen de la arquitectura: un ejercicio que en nuestro caso intentará integrar la figura del nuevo edificio sobre el fondo de la vieja ciudad.

Destacamos la dimensión urbana del proyecto frente a planteamientos ensimismados y autocomplacientes. Somos conscientes de que se trata de una intervención que va ha tener una gran repercusión en la configuración de la imagen de la ciudad en ese lugar, encontrándonos, probablemente, ante una de las últimas oportunidades de poder contribuir a la consolidación formal de ese espacio tan representativo de la historia urbana de nuestra ciudad.
Es por ello por lo que, en primer lugar, hemos abordado el proyecto teniendo en cuenta sus compromisos con la ciudad. Es decir, poniendo en valor su escala: volumen, materialidad y forma al servicio de la imagen urbana.
Proponemos un único volumen pétreo y compacto que será el referente visual desde “la otra orilla del río”. Un volumen que será percibido como el remate de las edificaciones del Paseo Ciudadela, reforzando, así, la esquina formada en su intersección con Navarro Reverter, como fondo visual de la Plaza de América.